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Nuevo corte de pelo de Cristiano

 

 

Llegaban los lusos al duelo contra los norteamericanos con la imperiosa necesidad de sumar tres puntos para primero, continuar con esperanzas de clasificarse, y segundo, quitarse de encima el polvo que sobre sus hombros había generado el aplastamiento inflingido por el muro alemán en la primera jornada de la fase de grupos.

Aparecía Cristiano Ronaldo con un nuevo corte de pelo, a medio camino entre diseño al más puro estilo de su sponsor más importante, Nike, y cambio de aires con tintes supersticiosos que cambiasen el malísimo comienzo de su selección.

La superstición y el fútbol. Dos conceptos que siempre han estado bastante presentes tanto en los profesionales de este deporte como en los aficionados. Toda una gama de gestos y manías extrañas y repetitivas antes y después de los partidos. Seguidores poniéndose siempre la misma camiseta “mágica” cada vez que ven a sus equipos; presidentes de clubs llevando el mismo pañuelo al palco; jugadores como Xabi Alonso con estrictos rituales como tomar café siempre antes de jugar; vestuarios en que se escucha siempre la misma canción antes de cada partido;  Entrenadores como Bielsa que hasta calculan el número de pasos que dan en la zona de banquillos para repetir a continuación hacia el lado contrario; futbolistas que entran al terreno de juego con el pie derecho y hasta a la pata coja…Todas ellas muestras del componente muchas veces abstracto e inexplicable que afecta al estado mental y competitivo y que acaba influyendo decisivamente en la actuación de un jugador.

Con ese nuevo look del astro portugués, con las ausencias del malogrado Pepe por sanción y con una Estados Unidos mucho mejor equipo de lo que el aficionado neutral conoce y con 3 puntos ya en la buchaca, comenzó el choque de medianoche, hora de fútbol ya habitual estos días para los futboleros que viven el mundial desde España o Europa.

Besó Portugal el santo cuando algunos defensas de EEUU no se habían aún atado las botas, o no se las habían atado bien a juzgar por el clamoroso fallo de Cameron que dejó a Nani con el balón frente a la portería. Éste aprovechó el regalo y puso el 0-1 en el marcador.

A partir de ahí, mandaron Bradley y Dempsey, ubicuos durante toda la primera parte. Ambos encontraron líneas de pase y desmarque cada vez que se lo propusieron. Y se lo propusieron muchas veces. El gol no llegó pero oportunidades para conseguirlo no faltaron, y ni en los últimos minutos, con una doble oportunidad muy clara para Portugal,  dio la sensación de que el equipo de Paulo Bento controlase el juego.

En esa tónica empezó la segunda parte y tanto fue el cántaro a la fuente que EEUU logró el empate en el minuto 13, a través de un espléndido pepinazo de Jermaine Jones. De esos disparos desde fuera del área en los que el balón coge un muy estético efecto de fuera a adentro y se introducen en la portería ajustados al poste.

Siguió percutiendo el equipo de Jurgen Klinsmann una y otra vez por el costado derecho hasta que una nueva internada encadenó una serie de fallos defensivos de Portugal y Depmsey, una leyenda del soccer americano, el corazón de este equipo, remató con la tripa el balón a las mallas, poniendo a su selección a un paso de clasificarse y dejar en la cuneta a una Portugal con un deprimido Cristiano Ronaldo, ni la sombra de la sombra de su sombra en estos dos partidos.

Estaba ya diciendo Portugal adiós al mundial cuando, en el minuto 94, Ronaldo hizo su primera aparición relevante en lo que va de torneo y puso un balón perfecto en la cabeza de Varela, que marcó el 2-2 y evitó la eliminación de su equipo. Sin embargo, las esperanzas de Portugal para clasificarse pasan por ganar a Ghana y rezar por que Alemania y EEUU no empaten en el último partido (lo que clasificaría a ambos). En eso y en ver a Klinsmann contra Alemania estará el morbo en la última jornada de este grupo. Nuevo partido tremendo de la World Cup Brazil 2014, y ya son multitud.